jueves, 31 de diciembre de 2009

miércoles, 8 de abril de 2009

“Seguro que vos también lo viste..”-Texto del programa 9-







Entre la penumbra de la luz que se filtraba por la ventana y como todas las noches, las siluetas de Tomás y Candela aparecían arrodilladas a los pies de sus camas, con las manitas juntas y apuntando al cielo.
-Gracias por mamá, por papá, Candelita, por los tatas, el padrino, Carlitos mi primo preferido… se adivinaba de la vocecita de Tomás.
-Sabés que? Hoy me tocó ir a la bandera de mi jardín con Laura y Bruno…!! Y la seño me eligió a mí... porque fui rápido al tren, estaba derechita, no charlé… se escuchó de Candela… ah!! Y también te pido por Colita, que se mejore rapidito…
Y así siguieron pidiendo y agradeciendo durante unos minutos más.
Al recostarse la luz de la ventana que se filtraba del mercurio de la calle, no dejaba cerrar los ojos de Tomás.
-¿Cande, estás despierta?
-¿Si Tommy, que pasó?
-¿Por qué todas las noches nos ponemos a rezar y pedimos y agradecemos?
-No sé…, supongo que lo hacemos para que alguien nos escuche y guarde nuestras palabras…
En eso, la puerta del cuarto se entornó y la luz de la cocina dibujó la figura de la madre que venía a despedirlos, como todas las noches.
-Un besito por aquí a la flor de la casa… otro por acá para el muchachito más bonito del hogar…
-Ma… dijo Tomás… ¿te puedo hacer una pregunta preguntosa….?
-¿Por supuesto, que pasa… precioso?
-¿Con Cande queremos saber para qué todas las noches rezamos y pedimos al cielo por todos?
Sentándose en el borde de la cama de Candela, todavía con el repasador en la mano, les contó:
-Cuando tenía la edad de Candela, mi mamá, o sea la abuela, también me hacía orar cada noche. Tampoco entendía la razón pero ella me dijo que esto de rezar era una forma secreta de cuidar a los nuestros a través de la fe, era el sendero para acercarse a Jesús y que su luz nos guíe, nos encamine en la vida.
-Pero… interrumpió Tomás, -¿Cómo es Él?
-Tommy, toma la forma que cada uno imagine. Existen cuadros, retratos y libros que lo ilustran pero… mejor sentirlo como a uno le parece, además lo vas a reconocer en tu vida de miles de maneras diferentes. Está en todos lados, en este barrio, en otro país, en todo el mundo. Y ahora a dormir que mañana temprano hay que ir al cole...
Al rato Cande y Tommy se durmieron. El silencio se apoderó de la noche pero los sueños de ambos se cruzaron y lo vieron de una forma increíble, lo imaginaron casi de la misma forma, como solamente lo podría imaginar un niño…


Dedicado a los que no se pierden entre la tristeza y la desazón, los que cuando caen se levantan, a los que luchan por los demás, a los que tienen esa luz que los diferencia. Tema musical "La bicicleta blanca", de Horacio Ferrer, por Jose A. Trelles.

miércoles, 1 de abril de 2009

“Dos atorrantes” -Texto del programa 8-
















Soy Antonio. Tengo casi 60 y acabo de comprar una nueva computadora. Empecé a desentrañarla de a poquito y me empezó a gustar eso de husmear en Internet.
¡Me di cuenta que podía mandarle un mail a mi señora, a mis hijos y mis nietos!. ¡Ellos podían llegar a leer lo que escribía! Mandaba mensajes, postales y presentaciones. Asimismo comencé a recibir de otras personas. Era hermoso el ida y vuelta. Y un día descubrí esa página donde se juntan muchos internautas, de la que tanto hablaban en la tele.
Entre mi mujer y mis hijos trataron de persuadirme pero no les dí bola a ninguno y me mandé. Me metí en esa página y armé una búsqueda de todos aquellos que hubieran jugado a la pelota en el club ‘La Amistad’, de la calle 41, entre 2 y 3, entre los años 1971 y 1979, en mi barrio, allá en La Plata. Hace unos años intenté hacerlo por teléfono pero me había resultado imposible porque las casas originales, la de los viejos, ya no existían más o se habían mudado y ya nadie sabía nada de ellos.
Increíblemente, en 2 días junté 9 viejos amigos. Nos escribimos por mail y comenzamos a juntar los 4 o 5 que nos faltaban.
-Yo me encargo de Pachorra… me escribió Melena y éste seguro engancha al resto.
A los 4 días ya estábamos todos. Una fría pantalla de cuarzo líquido nos unía por un teclado y un montón de recuerdos que nos brotaban de los ojos y de los dedos… Pero no podíamos quedarnos en esto solamente. En el muro de la página web puse:
-“Muchachos los convoco el sábado 28 de marzo, a las diez y media a encontrarnos en el club, como en las viejas épocas: con pantalones cortos, medias y zapatillas. Yo me encargo que el Uruguayo nos prepare el asado y nos reserve la cancha. Jugamos una horita y después tiramos sobre la mesa viejas anécdotas, viejos tiempos. Escriban todos los que se prenden. También me encargo de las camisetas. Antonio”.
El Gordo enseguida fue ubicado por Melena. Estábamos todos y faltaban quince días. ¡Éramos 13 ya! La adrenalina de esos días restantes fue tremenda. ¿Cómo estarán? ¿Cómo me verán? Los mails iban y venían con contenidos que iban de la melancolía a la alegría del reencuentro. Pero había descuidado un pequeño detalle… Aquella tarde de agosto de 1979 todo había terminado por una tremenda pelea entre el Gordo, fanático de Estudiantes y Lalo, de Gimnasia, ambos equipos de nuestra ciudad, La Plata. En nada coincidían y en nada se llevaban de acuerdo. Hasta que en un partido sin trascendencia, el Gordo lo partió a Lalo justo al momento de eludirlo e irse al gol que le daba el triunfo. Lalo, sin pereza, se levantó, ahí se armó y allí todo se terminó. No hubo más fútbol ni club. ¿Qué pasaría ahora?
Ese sábado amaneció nublado. La cancha era al aire libre. Rogaba que no lloviera. Llegué bien temprano, me calcé los pantalones, bien justos y cortos y las medias amarillas. El Uruguayo, mientras preparaba la carne, de reojo descubrió mis piernas “blanco teta” arriba y más oscuras debajo. Me preguntó si era el mellizo de Leopoldo Jacinto Luque… Mi Dios… Al rato fueron cayendo todos. Los abrazos se multiplicaron y los besos también. Terriblemente conmovedor fue ver al Gordo y a Lalo fundidos y apretándose los hombros…
Peor fue ver entrar a Jorge. Nada nos había dicho de esto en los mails, pero una enfermedad le había atacado la columna y ahora una silla de ruedas reemplazaban a la movilidad de sus piernas.
-No se hagan problemas, me traje un silbato, yo hago de juez… dijo en voz resignada.
El vestuario fue un jolgorio pero cuando distribuimos las camisetas se armó. Cuando al Gordo le pasamos la azul, éste la revoleó y dijo: -Yo juego con la del Pincha. Lalo no se quedó atrás y dijo: -Si éste no se pone la azul yo tampoco la roja, uso la del Lobo, que mierda.
Los ánimos empezaron a levantar temperatura. Salimos a la cancha y nos sacamos las fotos correspondientes: cinco azules y el Gordo con la albirroja y por el otro lado, cinco rojas y la blanca y azul de Lalo.
El partido fue para el olvido, verdaderamente… Nadie llegaba a los pases, nadie devolvía una pared, los arqueros parecían tener los ojos vendados y los goles iban y venían. Por supuesto hubo roces entre el Gordo y Lalo pero todo quedó ahí. A la hora Jorge pitó y finalizó el encuentro. La mezcla de transpiración, caras coloradas, canas y cabezas ya sin pelos se fundieron en el medio de la cancha. El Gordo levantó en andas a Jorge y todos lo rodeamos como si fuera un bebé recién nacido. Partimos a saborear el asado. Las palabras brotaban, se superponían en los labios, todos queríamos hablar sobre todo y sobre todos, de las anécdotas, del barrio, de aquellas novias, de los carnavales… tanto había para tirar a la mesa… que el griterío se apoderó del buffet del club. Las bandejas de vacío y asado no dejaban de venir. Cuando llegó la hora de los postres, extrañamente la mesa se pobló de tartas de crema.

Fue en eso cuando el Gordo recibió un panazo en el medio de la pelada. Cuando lo tomó entre sus manos preguntó quien había sido. Lalo, llorando de la risa, le dijo: -Gordo, va por la patada que me pusiste aquella vez… y ahí se armó. El Gordo agarró un sifón y cuando todos pensábamos que apuntaría a Lalo, éste tomó otro y entre los dos procedieron a bañarnos a cada uno de nosotros. Largaron los sifones y empezó la repartija de tartas al mejor estilo de los Tres Chiflados, iban de una cara a una espalda, de una cabeza a un trasero. El pobre Jorge terminó bañado en crema y soda pero feliz. Cuando las municiones se acabaron, lo que no se acabó más fue el ataque de risa y lo bien que la habían hecho estos dos atorrantes, ésos que abundan aún en los barrios y que nunca, pero nunca van a cambiar... por suerte.

Dedicado a todos los amigos de mi barrio, a aquellos que lo hicimos nacer y lo herimos de muerte cuando comenzamos a partir… Tema musical: "El baile de la gambeta", de la Bersuit Vergarabat.

miércoles, 25 de marzo de 2009

"Blancos Pañuelos" -Texto del programa 7-






No veo el cielo madre, sólo un pañuelo blanco.
No sé si aquella noche yo te estaba pensando
o si un perfil de sombras me acunaba en sus brazos,
pero entré en otra historia con el cielo cambiado.

No me duele la carne que se fue desgarrando,
me duele haber perdido las alas de mi canto,
las posibilidades de estar en el milagro
y recoger las flores que caen de tu llanto.

No quiero que me llores, mírame a tu costado,
mi sangre está en la sangre de un pueblo castigado,
mi voz está en las voces de los "iluminados"
que caminan contigo por la ronda de Mayo.

No quiero que me llores ahora que te hablo,
mi corazón te crece cuando extiendes las manos
y acaricias las cosas que siempre hemos amado:
la libertad y el alma de todos los hermanos.

No sé si aquella noche amanecí llorando
o si alguna paloma se me murió de espanto,
solo se que la vida, que me esperaba tanto
es el cielo que crece por tu pañuelo blanco.

Hamlet Lima Quintana

Dedicado a Gabriel Gestal, propulsor nato de la cultura argentina, defensor a ultranza de las libertades individuales y propagador del arte. Tema musical: "Blancos pañuelos", interpretado por Inés Estévez, Teresa Parodi, Jose Angel Trelles y el Grupo Coral Demos, dirigido por Gabriel Gestal.

jueves, 19 de marzo de 2009

“Nariz compartida” - Texto del programa 6 -






Ya son las cuatro de la tarde en Villanueva. Esta vez me llevó casi una hora maquillarme. No podía descuidar ni un detalle. Llegué a la plaza y una multitud de chicos y padres se encontraban repartidos entre hamacas, calesita y bicicletas que circulaban en derredor del sendero de la plaza.
Bajé de mi vieja F-100 67, con la valija y el amplificador. Acomodé todo lejos de la música ambiente para que no se mezclara con la mía.
Encendí el equipo y comencé con el embudo hecho en metal, a llamar a la gente:
“Ateeencioooón… llegó la hora de divertirseeee…, los espero a las 5 con muchas sorpresas…”
A esa hora, en punto, puse en marcha mi rutina . En el mismo momento, el Sportivo Villanueva arrancaba jugando un partido difícil y yo quería estar allá... pero mis ganas estaban puestas en entretener y juntar sonrisas y eso solo superaba a mi otra ansiedad.
Comencé a revolear por el aire bochas de colores, rojas, amarillas, azules, verdes... De reojo pude ver como los niños, sorprendidos, comenzaron a rodearme. A medida que me acercaba a ellos, con un guiño cómplice se sentaban y solos, solitos fueron armando la pista para darme el espacio suficiente. La magia los sorprendió gratamente y al grito unísono de un ‘AHHHH’, hacía aparecer de una chistera cosas extrañas: les había advertido que cuanto más gritaran, más sorpresas habría. Y a medida que las voces se elevaban, sacaba algo diferente: desde una pelota hasta un conejo. Cuando avancé con pequeños grotescos las risas fueron ganando a grandes y chicos.
Los ojos se abrieron grandes como el sol de la tarde cuando de un globo flaco, llenándolo de aire, alargándolo y retorciéndolo de aquí para allá, con ese ruido insoportable que generan los roces, un caniche color rojo saltó a la perfección entre mis manos…
La rutina finalizaba siempre cuando pintarrajeaba la cara de varios pibes y algunos padres corajudos que hacían de hazmerreír del público. La complicidad se había logrado.
Mientras la puesta en escena transcurría, por mi cabeza daba vueltas la misma pregunta:
-¿Como le estará yendo a los muchachos?
Ellos no sabían de esta locura de regalar alegría a los chicos, de retrasar la edad de los adultos, de hacerlos sentir pibes otra vez pero sí sabían que para mí el fútbol era cosa seria.
Ya por las 6 y media, saqué de la valija aquel viejo birrete que sufrió tanto frío y dolor por el 82 allá en Malvinas y que ahora me servía para recoger el agradecimiento de esas caras, de esos ojos que ahora me miraban felices, contrarrestando aquella desgracia creaqda por unos maniáticos inservibles.
Luego lo recaudado iba siempre al mismo destino: la cooperadora del hospital de Niños de la ciudad. Realmente era una fiesta y un placer vivir esos momentos.
A medida que pasaban los días, la pregunta era la misma: ¿el domingo, venís o no venís? Y evadía la respuesta hasta el viernes, momento en que me confirmaban donde podía actuar. Si ese fin de semana no actuaba, terminaba jugando de 5, como siempre, distribuyendo el juego y cortando sin piedad al 10 contrario. Era reconocido como duro e implacable. Y algunas veces hasta llegaba al gol. Pero nadie sabía, en realidad, como ocupaba mi tiempo libre.
Fue así cuando el segundo domingo de agosto, día del niño, se jugaba la final y solo un empate nos llevaría al título. Seríamos locales, imperdible ese partido pero…
El director del Hospital me pidió que efectuara una actuación memorable en Pediatría para palear un poco el dolor, la angustia de los pinchazos y colocar pinceladas de alegría y color en todos esos ojitos expectantes, quitarles el típico olor insoportable y perfumarlos con música.
¿Qué hacer? ¿ir a jugar la final y casi salir campeón o envolver a los chicos en una atmósfera de ilusión y magia?.
Decidí ir al hospital.
-No sabés como me tira el aductor derecho!!!! Le dije a Alberto, que me insistía siempre hasta último momento.
Claro, ese domingo todo se desarrolló de maravillas y las sonrisas regaladas por esas bocas sedientas de dulces, esas manos queriendo acariciar muñecas, esos pies queriendo recibir pelotas de cuero, fue mucho más que el fútbol de once y el título posible a conseguir.
Al finalizar, recogí la valija con mis pertenencias y salí. Con gran sorpresa me encontré con los muchachos que en la vereda me esperaban serios, con caras largas. Me habían descubierto…
Pedí disculpas y les dije que les iba a explicar todo.
-Lo sabíamos y ya hace mucho tiempo… pero nos gustaba este juego...
Al unísono cada uno se colocó una nariz colorada y Carlos, el capitán, de un bolso extrajo la copa.
-Este trofeo es el orgullo de nuestro equipo pero, sabés? vos realmente sos nuestro orgullo personal...
Estar apretado entre tantos brazos gigantes me hicieron sentir pequeño, casi nacer de nuevo y la vergüenza de mentir la reemplacé por esta hermosa señal de amor.

17-03-2009

Dedicado a José ‘Pepe’ Biondi (Era de mi barrio, sencillo, humilde y excepcional. En su tumba decía "Yo quería descansar acá porque acá están mis padres. Aquí empezó mi miseria y aquí quiero terminar."). Tema musical "Señal de amor", de Patricia Sosa.

miércoles, 11 de marzo de 2009

"Res non verba" ("Hechos, no palabras") -Texto del programa 5-



Hola, estoy casi seguro que no me conocen Me voy a tomar el trabajo de contarles mi vida y piensen si mis andanzas les gustaron o no, sirvieron o solo fueron quimeras...
Como no podía ser de otra manera, nací un 22 de noviembre, un ‘Santa Cecilia’, patrona de la música, en la provincia querida de Entre Ríos. Corría el año 1859, o sea que este año cumpliría la friolera edad de 150 años, uy Dios!! Cuantos años para una dama...
Mi papá tenía un campo allí pero una enfermedad hizo que él me dejara para siempre. Yo, que me encontraba haciendo la escuela primaria en Buenos Aires tuve que regresar urgente para colaborar con la economía familiar dándole una mano a mamá, maestra de escuela rural.
De ambos heredé el coraje y el empeño, el respeto y la necesidad de educar. Fue así que, de regreso a Buenos Aires me recibí en el Normal 1 como Maestra de Grado Primario. Ya tenía 19 años y el Director General de Escuelas de esa época, Don Domingo Faustino Sarmiento, me ofreció un cargo en una escuela de varones.
Tuve una gran amiga, Amelia Kenig, con quien compartía los atardeceres y la vida, pero una enfermedad que contrajo provocó un profundo cambio en mi vida y decidí ingresar a la Facultad de Medicina. Ya tenía 23 años pero a los 27 una epidemia de cólera azotó a Buenos Aires y puse manos a la obra, aún siendo estudiante, en el Hospital Muñiz junto a doctores con nombres hoy famosos como Penna y Estévez.
A los 30 y luego de sortear muchísimas trabas de una sociedad extensamente machista, me gradué de médica cirujana pero claro, sin poder cumplir mi objetivo que era curar a mi amiga Amelia, quien falleció poco después. Sentí el raro y triste privilegio de ser la primer mujer graduada en la UBA con una tesis sobre las histero-ovariotomías efectuada en el Hospital Rivadavia.
Sufrí el ridículo y el aislamiento al ser la única mujer de la Facultad y encima, luego de de recibida, tuve que dar una prolongada batalla legal para poder ejercer. Igual me gradué.
Inicié mis actividades como obstetra y ginecóloga en el Hospital San Roque (hoy el Ramos Mejía) . Pero Dios me hizo tan inquieta que no pude con mi genio y fundé la Primera Escuela de Enfermeras, única en Sudamérica y además instituí el uniforme que luego fue adoptado en otros países latinoamericanos... ahh!!! y de paso la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios que luego se unió a la Cruz Roja Argentina.
Abrí un consultorio privado pero varios de beneficencia. No podía descansar por todo lo que había que hacer por este país y la salud. Armé planes de salud y empecé a recorrer el país para que muchos pueblitos tuvieran su salita de primeros auxilios. ¿Y saben que logré? Conseguí que impusieran el uso de alarma en las ambulancias! Hasta ese momento era de uso exclusivo de los bomberos.
También armé un equipo que realizó la primera cesárea en la Argentina y 2 años después me presenté en el concurso para cubrir el cargo de suplente en la cátedra de obstetricia para parteras... pero el concurso se declaró desierto porque... en esa época las mujeres éramos excluídas de la docencia universitaria...
Eso no me amilanó, ni ahí. No me quedé quieta ni un minuto. Dicté cursos, publiqué algunos libros y me ocupé para que se mejoraran las condiciones laborales de las enfermeras. ¿Adivinen que hice por la discriminación femenina? Estudié detenidamente el Código Civil y logré demostrar que las mujeres teníamos status de niños en la Argentina. Luego de tanto pelearla, pude ver algunos cambios... Presidí el Congreso Argentino de Mujeres Universitarias y el 1er Congreso Feminista Internacional de la Argentina para tratar la situación de las mujeres en temas sociales, educativos y legales.
Fundé el Consejo Nacional de Mujeres, la Asociación Obstétrica Argentina y el Liceo de Señoritas. En 1905, a los ya 46 años, creé al Instituto Argentino para Ciegos.
Y ya a mis 57 me retiré de la docencia y me fui a vivir mis últimos años humildemente a una casita que adquirí en un pueblito de Córdoba, rodeada de sierras dulces y acogedores aromas, allá en Los Cocos. Ahí me hice escultora, pintora y hasta gimnasta.
Pero como no pude con mi genio y sabía que no me podía llevarme nada al otro lado, doné mi casa para que se construya allí una escuela.
Y un día volé con la libertad de los pájaros. Me fui al lugar donde todos iremos alguna vez pero con muchos sueños cumplidos y algunos, claro, sin cumplir, pero eso sí, siempre fui fiel a mi palabra.
Y sigo revoloteando inquieta por este mundo y, les puedo asegurar, que esto de la palabra noto que es muy difícil de cumplir.
Todos debemos tener igualdad de oportunidades y libertad de elección. Les pido algo, no discriminemos más, ¿saben por qué? Porque así de fácil se construye un país.

Dedicado a CECILIA GRIERSON, Primera médica argentina. Tema musical: "El país de la libertad", León Gieco.

jueves, 5 de marzo de 2009

"Una porción de sol" Texto del programa -4-


Ese viernes nos levantamos con mucha tormenta y con la triste noticia que la escuela de la ciudad, la que está frente a la plaza, había sido robada, incendiada y casi destruida por vándalos, llamémoslos DELINCUENTES subrayado y en mayúsculas, son aquellos que carecen del elemento vital: educación.
Por la radio y la TV se hablaba solamente de imponer mano dura, de blindar el edificio, de la ineficacia del gobierno de turno ante la delincuencia y no se cuantas cosas más... pero ninguna de las noticias habló de la reconstrucción y de ellos... de los pibes que debían comenzar sí o sí el primer lunes de marzo.
Mi hijo, que iniciaba su primer año en esa escuela, me preguntó:
-¿Y entonces pa? ¿Que va a pasar? ¿No hay más escuela?
-Si, te aseguro que va a haber y más y más escuelas y la tuya va a ser la más bonita, le respondí con voz casi quebrada.
Me quedaba poco tiempo. No podía ponerme del lado de los enviados de la crítica, de los que se envolvían de pesimismo. Arranqué el sábado cuando ya las nubes parecían escaparle a un cielo que comenzaba a asomarse. Desde la ventana entraba el fresco y el olor a tierra húmeda pero nada me distrajo. Imprimí varios carteles, los pegué en los comercios del barrio, algunos mandé por debajo de las puertas de los vecinos y puse otros hasta en los postes de luz.
“Yo me animo a reconstruir la escuela, el lunes a las 19hs te espero allá”.
Ese lunes, ya pasadas las siete y media éramos como veinte. Había algunos padres y vecinos y hasta la directora enterada de la movida, también concurrió y abrió su corazón más grande que las puertas de la escuela. En una fotografía horrible, vimos la destrucción de la educación, la quema de libros intencional y las heridas en las paredes negras que se podían sentir en el cuerpo.
En un par de horas decidimos y organizamos la tarea. Había que comprar ladrillos, pinturas, rearmar pizarrones, pupitres, muebles, la biblioteca!!! Reponer los libros quemados... que tristeza verlos derramados como pan negro en el piso...
Pero aún teníamos diez días.
Al correr la noticia se fueron sumando brazos, ayuda y respaldo. Comenzaron a aplacarse las invectivas. El corralón del barrio donó parte de los materiales de construcción, el carpintero y un par más repararon como pudieron pizarrones, bancos. La albañilería y la pintura quedaron a nuestro cargo con algunas maestras que también se habían sumado y hasta algunos chicos que se encargaron de sacar escombros.
Daba gusto ver como había quedado a casi veinticuatro horas del primer lunes de marzo.
El edificio relucía por fuera y por dentro. La biblioteca fue rearmada con libros nuestros y mangueados por doquier a todo aquel soñador de letras que se cruzara por nuestro camino.
La noche del domingo anterior me rendí al sueño plácido que da el gusto de ver las cosas hechas a pesar de las heridas.
-Ahora debemos actuar nosotros... le dijo un duende al otro.
-Es nuestra hora. Ellos hicieron lo suyo y de nosotros depende el encantamiento y darle a esto el toque final, terminar de una vez con el daño causado por ese dragón devastador. Convocaré a los ángeles, aquellos que nos pueden dar la mano infinita que nos falta.
-Manos a la obra! Gritó otro.
-Los pibes merecen que este lugar los cautive, los encante, los eduque para un país mejor, alegó uno barbudo, de rostro añejo.

Ese lunes bien temprano, con todos los guardapolvos alineados y nosotros detrás, la directora deshizo su discurso de hielo de cada año para enmarañarse en uno bien radical donde sus últimas palabras hablaban sobre la solidaridad como base de la educación y pidió que tanto maestros como padres elevaran las palmas de sus manos al cielo porque ALGUIEN muuuy importante se iba a encargar de curar llagas y callos.
Cuentan quienes casualmente pasaron la madrugada anterior por la esquina de la escuela que por segundos se vieron relámpagos en algunas aulas y algunos arriesgaron hablar hasta de una luz infinita que pareció iluminar el patio central.
Le echaron la culpa a la luna llena... pero eso yo no lo creo...
En una de las paredes del patio que había quedado blanca como el resto, ahora tenía los colores del arco iris y en el medio decía:

“La solidaridad es la ternura de los pueblos”.
Dedicado a la memoria de Rosa, MI Rosita, maestra de sexto grado que partió el lunes pasado para dar clases a los duendes que habitan la eternidad mezclando, seguramente, su frescura, su ternura y su picardía con el arte y el amor.
Tema musical: "El misterioso Dragón" de Víctor Heredia

miércoles, 25 de febrero de 2009

"“El amigo que nunca se olvida” Texto del programa 3-


Mi barrio… ahh si yo te contara de mi barrio…
Era uno de esos perdidos en el medio de cualquier ciudad del cordón bonaerense. Puede que haya sido como el tuyo, pero como fue mío porque fue donde nací, lo siento de mi propiedad y es el orgullo que llevo dentro...
En él transcurrió toda mi infancia, en él me hice niño, y cuando mi adolescencia florecía, partí para nunca más volver. Claro, hasta que sucedió lo que sucedió.
Allí quedaron la esquina, las veredas, los timbres altos, las puertas de madera oscura, el asfalto, Doña Catalina, los barriletes y el potrero.
El potrero… allí me calcé por primera vez la camiseta de Boca… y vos la de River… ¿te acordás hermano?
Claro, a esta altura del relato donde te escribí 131 palabras, no te conté aún de Jorge, mi mejor amigo. Fuiste mi rival de fútbol casi siempre. Sí, fuiste mi rival pero nunca mi enemigo; fuiste a quien chicaneé pero nunca subestimé y recíprocamente mantuvimos el respeto.
Y fue con vos con quien más lloré a los doce años la partida de mi padre cuando la vida me puso de golpe en lo más duro que se enfrenta un niño: la pérdida física del ser a quien todo hijo quiere parecerse. Desde ese invierno me angustia el olor marchito de las flores cuando están juntas. Es ese gesto y el dolor compartido que nunca me permitió olvidarte.
Luego de aquel hecho, de aquel mojón, mamá decidió vender la casa y mudarnos a otro barrio. Y como no me era propio, el nuevo no fue mío y nada fue igual.
Te dejé de ver.
No cruzamos nuestras vidas nunca más.
A los trece un tío me llevó a probar a La Candela. Recuerdo que ese sábado éramos unos cuantos y en mi mochila llevaba la camiseta azul y amarilla que el viejo me había comprado a los seis y me esperanzaba que su ángel guiara mis piernas cuando me tocara entrar.
-A ver vos, movete, el flaquito… entrá por el 10… perdón, de que jugás nene, te va ese puesto?
Tímidamente asentí, calenté las piernas flacas y entré. El 10 me miró con cara de asco y antes de salir escupió casi al lado de mi botín raído.
Esa mañana salió todo como el viejo lo hubiera soñado. Metí tres goles, fui elegido y en cinco años ya había trepado a la reserva y de ahí al banco de primera. Debuté un domingo de marzo con dos goles y una actuación que me llevó a la selección juvenil y al poco tiempo me encontraba en la mayor con quienes yo había soñado algún día parecerme.
A mi consagración se sumaron ofertas jugosas de Europa y en poco tiempo me encontré rodeado de fama, dinero y gloria vistiendo la blanca camiseta del Real Madrid.
Recuerdo aquella tarde trágica en el Bernabeu jugando el clásico cuando el cinco arteramente rompió mi rodilla. Salí en camilla por primera vez de un estadio. Pasaban los días y los médicos no encontraban soluciones precisas a mi lesión. Una carta llegó al traumatólogo del club recomendando a una sola persona idónea que pudiera devolverme a las canchas. Ese galeno se encontraba en Buenos Aires.
Viajé de apuro a la Argentina con el médico del club. En Ezeiza y esquivando con las muletas al periodismo fuimos raudos para la clínica donde atendía ese tal López.
En la sala de espera, sentí como la gente no podía dejar de quitarme la mirada de encima, cosa que me ponía incómodo y hasta de mal humor.
Presentí el final de mi carrera que nadie se animaba a decir. No creía demasiado en los milagros.
Cuando la puerta del consultorio del doctor López se abrió y mi nombre sonó grave, entré aterrado.
En su escritorio y haciendo anotaciones, sin levantar la vista me hizo señas que me sentara en la camilla. Hasta ahí no me había percatado de las paredes pues mi mirada se centraba en el piso.
De repente, el horizonte fue cambiando del gris del piso a una gama de colores y con gran sorpresa descubrí entre el entre el diploma de la U.B.A.,certificados de congresos, post grados, seminarios… mis fotos intercaladas y enmarcadas de igual modo que los títulos, las camisetas que vestí.
Entonces se cruzaron nuestras miradas y descubrí tus ojos donde las lágrimas caían pero tu sonrisa no se acababa.
Tu imagen me transportó de golpe a los seis años. Me pareció descubrir la camiseta de River bajo tu delantal. Recordé todos los momentos vividos pero éste era especial.
A pesar del dolor en mi pierna, me paré y no hubo ni camiseta ni guardapolvos que nos separara.
Nos unimos en un abrazo interminable y el paréntesis que creíamos cerrado no lo estaba. La vida tenía preparado aún mucho más para nosotros.

Dedicado al Dr. Federico Manfrin - Traumatólogo - Tema musical "Tiernamente amigos" de Víctor Heredia, por Heredia-Jairo (24-02-2009)

miércoles, 18 de febrero de 2009

"No hay amores imposibles" -texto del programa 2-










Soy un hombre mayor, casi con la edad de haber doblado el codo y encarando para el disco, pero de vos guardo un recuerdo inolvidable.
Te conocí de pibe, deambulabas por todo el barrio, eras la más conocida, la más querida.Encerrabas un misterio. Competíamos con el resto de los amigos para ver quien te quería más.Sabemos que en la infancia estar enamorados es una rara mezcla de amor y miedo.Ya en mi adolescencia coincidimos y fuimos casi uno.
Recuerdo que compartimos momentos gratos e ingratos. En mis tardes de mayor inspiración, tocarte era como acariciar la luna, era como llegar al cielo. Y si venía rechiflado te trataba mal, te denigraba... pero nunca te alejaste de mí. Al contrario.
En la próxima cita, estabas igual que siempre, tersa, suave y dispuesta a recibirme.Nos divertimos, fuimos felices y creo recordar allí los mejores años de mi vida.Fuiste y sos el amor más grande de mi vida pero... llegó un día que comencé a perderte. Cada vez te veía menos, cada vez te sentía más lejana.Y una vez tomé la decisión. Ya no volví a tu encuentro.
Te descubría reluciente en la televisión, otros te nombraban en la radio... otros te amaban como yo hubiese querido... Trataba de evitarte.
Presentía y añoraba algún día volver a estar juntos, pero aún no era el momento, otras realidades me rodeaban. Mis años declinaban el reencuentro. Yo, un viejo de los años barriales y vos siempre tan radiante.
Pero una mañana, un día de abril, alguien tocó mi puerta. Un hombre de cara ruda y corazón grande preguntó mi nombre y apuntó conocerme de antaño. Dijo que debería recomenzar un romance, que la vida siempre da una oportunidad más. Él me contó que vos me estabas esperando, ansiosa, ávida. Que debía ir. Que iba a ser maravilloso.
Acudí a la cita ese sábado, nervioso y con cosquillas en la panza como en la mocedad de mi pubertad pasada.
Te vi. Caminé lentamente hasta toparme con tu figura geométrica y hasta casi me pareció descubrir tu sonrisa. Te tomé entre mis manos, te apretujé, te besé como en los viejos tiempos, me permití acariciar tus redondeces, casi impolutas a través del tiempo. Tu perfume era casi el mismo.
Y perdoné tus viejas rebeldías... es que arrastramos a cuestas el idioma de la infancia, llegaste para darle cobijo al desánimo de mi corazón... Y... ahora sí... estoy seguro que me dolería si te dejara.... pero me moriría sin vos...
Una veintena de chicos aguardaban en el círculo central de la cancha sobre el verde pasto con un arco iris de camisetas... Te puse debajo de la suela y de un toquecito te impulsé hacia ellos.
(2do. Cuento de "Historias en el aire" 17-2-2009 con final de 'Serenata para la tierra de uno' de
María Elena Walsh, interpretado por el Cuarteto Zupay)

domingo, 15 de febrero de 2009

"Indecisión" -texto del programa 1-



Dedicado a Rubén Juarez

Hoy es domingo. Llueve.
Siento el fresco de un julio gélido. Saboreo mi tercer mate y te recuerdo.
Anoche fue maravilloso, casi inolvidable. Enamorados de una luna que se escondía detrás de unos nubarrones que simulaban una noche fantasmagórica, caminamos Lavalle desde Florida hasta la 9 de Julio. El temor a una próxima tormenta hizo que te apretujaras fuerte a mi pecho.
Así, casi esquivando las baldosas flojas y con mucha humedad nos metimos en ese pequeño cine. Nos decidimos por una antigua del argentino Alejandro Agresti, quien había decidido armar una película para nuestro amor.
Allí, Sandra Bullock y Keanu Reeves protagonizaban a esa pareja que vivían en una misma casa pero en diferentes tiempos. Su única comunicación era un buzón postal con intercambio de cartas, único medio para descubrirse, para atraparse.
Una historia de amor, sabemos, no necesita de explicaciones racionales y esta película casi semejaba nuestro romance. A ellos los separaba el tiempo y la duda de saber si lo que sentían era una mera fantasía o una realidad extraña.
La noche se prolongó maravillosa, completa de ternura, complicidad, amor a tiempo, llenos de lluvia que comenzó a arreciar a eso de las dos.
Hoy es domingo. La garúa continúa. Quedamos en Ayacucho y Santa Fe, a las cuatro.
Todavía no tomé una decisión porque hoy, hoy se juega. Hoy es el clásico y nunca falté. Decidir entre el calor de las masas o el de tu mano... Entre el canturreo alentador y tu voz dulzona...
¿Qué hacer?
Pongo la pava en el fuego. Enciendo mi primer cigarrillo, me asomo a la ventana. Ya tomé la decisión.



(1er. Cuento de "Historias en el aire" 10-2-2009 con final del tango 'Se juega' de Chico Novarro y Rubén Juarez)

viernes, 13 de febrero de 2009

"El Dr. Sosa llevó 25 mil libros a escuelas y bibliotecas de Calingasta"


El pediatra avellanedense continuó en San Juan con su cruzada solidaria de reclutar y donar libros a pueblos ubicados en los cuatro puntos cardinales de la Argentina.
El médico pediatra avellanedense e infectólogo del hospital porteño Pedro de Elizalde (ex Casa Cuna), Rubén Sosa, continuó la semana pasada con su cruzada solidaria que él mismo denominó «Cruz del Sur de Educación», que consiste en reclutar y donar libros a escuelas y bibliotecas populares de pueblos ubicados en los cuatro puntos cardinales del país.
En esta oportunidad fue Calingasta, una pequeña localidad de la provincia de San Juan, la que recibió 20 mil ejemplares recolectados por Sosa, más otros 5 mil donados por sanjuaninos.
Consultado sobre el motivo de la elección de ese departamento sanjuanino, Sosa explicó que «cuando estaba en la escuela de Los Antiguos (en el Sur del país), uní sobre un mapa de la Argentina con una regla Misión La Paz (Salta) con Los Antiguos (Santa Cruz), luego tomé el tercio superior y lo crucé en 90 grados y así apareció Calingasta».
Pero lo que en principio parecía azaroso, comenzó a sumar episodios no tan casuales. Una vez seleccionado el nuevo destino geográfico para la travesía educativa, Sosa, de visita por la Feria del Libro de este año, se perdió en la inmensa exposición de La Rural de Palermo y terminó en el stand sanjuanino. Allí le contó a un hombre su proyecto solidario: «Resulta que quien me escuchaba era el director de Bibliotecas Populares de San Juan, Jorge Elizondo, quien inmediatamente se interesó en la propuesta», contó Sosa al diario de Cuyo, que - al igaul que Estudio País, por Canal 7 - dio profusa cobertura periodística a la iniciativa solidaria del pediatra avellanedense.
Pero las casualidades -¿o causalidades?- no terminaron allí. Cuando Sosa comenzó a guardar libros en el depósito de la ex Casa Cuna, descubrió que Carlos, un empleado de mantenimiento del nosocomio que lo ayudó en la tarea, resultó ser calingastino. «Fue la providencia la que nos hizo viajar hasta acá», dijo Sosa, que realizó la entrega en el Centro Cultural de Tamberías.
«Junto a Gustavo Sonsogni de Batoco, remontamos barriletes en lugares donde los niños ni siquiera los conocian, los ayudamos a construirlos y entre montañas enormes y coloridas compartimos su alegria que fue la nuestra», detalló el Dr. Sosa.
En el traslado de los libros colaboraron la Subsecretaría de Cultura provincial; la Dirección de Bibliotecas Populares; la Municipalidad de Calingasta y la Casa de San Juan en Buenos Aires, además de la empresa de transportes Cruz del Sur.
El último de los puntos cardinales que resta en la cruzada solidaria del Dr. Sosa será llegar a las escuelas de los alrededores de Villa Paranasito, en la provincia de Entre Ríos, un objetivo previsto para 2009.
«En un año trataré de juntar un número similar o mayor de libros», adelantó Sosa, quien espera porder concluir su Cruz del Sur donado «los instrumentos más útiles con los que los chicos pueden contar».


"Historias en el aire"


Te cuento que todos los martes, de 20hs a 21hs, arranca un micro de cuentos míos con algunas particularidades muy especiales, en una radio que sale solo por Internet, a través de la U.A.I. (Universidad Abierta Interamericana).
El programas se titula 'HISTORIAS EN EL AIRE' y está en el aire desde el año 2002, lo conduce el Dr. Rubén Sosa, pediatra de Casa Cuna que efectúa acciones solidarias y nos conocimos casualmente por mail.

Si querés escuchar el programa, esto es lo que tenés que hacer:
1-Entrar a la página http://www.historiasenelaire.com.ar/radio/radio.html
2-Alli dar clic en "ESCUCHAR EN VIVO EL PROGRAMA".
3-Automáticamente se abre en tu PC el Reproductor de Windows Media y en breve comienza a escucharse el programa.En la página http://www.historiasenelaire.com.ar/ podrás leer una pequeña reseña sobre el objetivo del programa, datos sobre su conductor, premios y nominanciones que recibieron el programa y él (alrededor de 24), un libro de visitas donde podes dejar tu mensaje, etc.

Te invito si tenés tiempo e internet, a escucharlo. No tanto por mi participación sino más por el contenido social, humano y esperanzador que contiene el programa.

Te mando un abrazo, un beso y hasta que los caminos nos vuelva a cruzar.

Rubén Damore (tratando de seguir construyendo castillos en el aire...)

sábado, 7 de febrero de 2009

"La crisis según Albert Einstein"


“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.

Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.

Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.

Sin crisis no hay méritos.

Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.

En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla."

miércoles, 14 de enero de 2009

¿Qué hacemos con los pibes de la pobreza?


Y si. este sistema de cosas es cruel, es perverso. Sucede con nosotros lo que sucede con los demás animales. Algunos tienen la suerte de caer en hogares donde los cuidan y los alimentan y otros, pobres, andan por las calles, por los techos, a la intemperie, buscándose la comida como sea, maltratados, perseguidos, golpeados y matados. Si. Este sistemas es cruel, es perverso.
Y pasa lo mismo con nosotros; hay hombres que nace en cuna de oro y otros que nacen en medio de la pobreza. Unos tiene existencias dichosas y los otros, existencias desgraciadas. Unos conocen todos los estadios del placer de la vida; los otros las hieles y las sobras.
Cuando Diego Armando Maradona fue a parar a una clínica psiquiátrica, recordé la vida desdichada de tantos deportistas. Hombres que venían de hogares muy humildes, de pelearles, desde pibe, al hambre y al infortunio. Diego dijo, una vez, algo que me conmovió: "Dios me dio una patada en el culo y me envió desde Villa Fiorito a la cima de la montaña" y allí se quedó: solo como todos los ídolos.
El deporte ha dado ejemplos del destino de muchos de estos pibes que venían de la pobreza. Y muchos de ellos cayeron en tentaciones non sanctas y fueron utilizados por los mercaderes y arruinaron sus vidas por no saber que hacer con la fama y el oropel.
Es la vieja historia de los ídolos, de los ganadores. Se quedana solos de afectos, rodeados de alcahuetes y 'vividores', dilapidan lo que han ganado, se empobrecen otra vez y mueren en el olvido, en las sombras.
Mientras escribo esto, recuredo a Omar Orestes Corbatta, uno de los jugadores más extraordinarios que vi; llenó de belleza, de imágenes lujosas mis ojos, las hinchadas lo amaban, lo ovacionaban, le hacían sentir su admiración.
Corbatta venía de un hogar humilde, había mamado la vida de los potreros en Chascomús, había gambeteado, como sólo él sabía hacerlo, todas las acechanzas fuleras y después llegó el triunfo, la idolatría, la plata, las putas, el alcohol, los 'amigos del campeón'.
Y le llamaron 'Loco' como se le llama a todos los talentosos y lo llenaron de adjetivos glamorosos. Pero ese 'Loco' terminó con su joven vida en una cama del Hospital Fiorito; los médicos, apiadados, le alargaban el tratamiento para qeu tuviera un lugar donde quedarse. Y se fue y el mundo siguió andando...
Insisto: los ejemplos son innumerables de pibes que, viniendo de la pobreza, terminaron muy mal en la riqueza. Otros, más fuertes tal vez, mejor aconsejados tal vez, más sumisos tal vez, lograron salvarse. Pero, reconozcamos, mientras haya pobreza, correremos el riesgo de fabricar gente desdichada. Estoy hablando de ejemplos notorios, pero ¿y los anónimos, los que andan la calles, los que duermen bajo los puentes, en los zaguanes, los que piden una moneda, los que abren las puertas de los taxis, los que vagabundean por los andenes, los que terminan maltratados, violados...?
¿Qué hacemos cno los pibes de la pobreza? Y estoy seguro que, desde algún lugar Justo Suarez, Gatica, La Motta, Monzón, Usuriaga, Bonavena, Garrincha, Corbatta y miles más mueven las cabezas y también preguntan. Sí. ¿Qué hacemos con los pibes de la pobreza?


(17/5/2004 -Roberto Díaz)

jueves, 8 de enero de 2009

"Joshua Bell"


Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero.

Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos. Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música.
Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha.
Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.
Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.
En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.
Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.

Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente.

¿Percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?
Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita,


¿Qué otras cosas nos estaremos perdiendo?


miércoles, 7 de enero de 2009

"Si una cara te resulta conocida, agradecé al amor..."


¿De dónde lo conozco? ¿Por qué me suena tanto su cara? ¿Es del trabajo, del club, será amigo de un amigo? Hay quienes no paran hasta recordar quién es esa persona que le resulta cercana. Algunos no lo consigue. Según investigadores suizos, la "hormona del amor" (su nombre científico es el desabrido oxitocina) parece cumplir un papel importante a la hora de identificar a las personas: su función es reforzar las redes neuronales del cerebro implicadas en distintos disfrutes y la memoria social.


Un grupo de 44 hombres que inhalaron esta hormona lograron precisar en menor tiempo imágenes de rostros, señaló un investigador de la Universidad de Zurich, Suiza. "Es importante para entender que el reconocimiento social puede ser mejorado con esta hormona", agregó.


El hallazgo, publicado en The Journal of Neuroscience, indica que la oxitocina está relacionada con el placer sexual, el amamantamiento y el parto y los vínculos sociales, según publica el diario El País, de España.


"Esto tiene implicaciones importantes para desórdenes tales como el autismo, donde el procesamiento de información social está claramente dañado", dijo Larry Young, experto de la Emory University, en Atlanta Estados Unidos.


Aclaró Young: “El estudio subraya los paralelismos entre ratones y hombres en lo que respecta al proceso de información social y refuerza la noción de que la oxitocina juega un papel clave".


En los últimos años se supo que esta hormona también juega un papel importante en los hombres porque ayuda a la excitación y en la función sexual además de afectar la relacion de madre e hijo en el amamentamiento.



jueves, 1 de enero de 2009

Video imperdible

El arte lo puede todo. Ojalá puedas entrar y ver esto. Es maravilloso.

http://www.biertijd.com/mediaplayer/?itemid=3193

Gracias Mabel!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

"Fundación Metas Siglo XXI"




El 08/08/2008 di a publicidad en este blog un artículo sobre Seguridad Vial que solicitaba reunir unas cuantas firmas para que ingresara al Congreso para que el proyecto sea tratado.

El 14/10/08 fue presentado en acto público en el Auditorio de la Cámara de Diputados, con la firma de quince Diputados Nacionales: Griselda Baldata y Juan Carlos Morán (Coalición Cívica); Cynthia Hotton y Federico Pinedo (PRO); Oscar Aguad y José Ignacio García Hamilton (UCR); Jorge Obeid (Frente para la Victoria); Alicia Comelli y José Brillo (Movimiento Popular Neuquino); Silvia Augsburger (Partido Socialista); Luis Lusquiños y Mario Merlo (Frente Justicia y Liberación); Marta Sylvia Velarde (Justicialismo Republicano); Omar De Marchi (Demócrata de Mendoza); Francisco de Narváez (Unión Celeste y Blanco).

• 2006: Solá decreta la Emergencia Vial en la Provincia de Buenos Aires.
• 2007: el Gobierno Nacional declara Año de la Seguridad Vial.
• 2008: se crea la Agencia de Seguridad Vial.• Todas estas acciones se ocupan únicamente de dos patas del trípode de la Seguridad Vial: Educación y Control.
Falta la tercera pata: LA INFRAESTRUCTURA.
Por eso los muertos y heridos en accidentes viales siguen en aumento.
¿Por qué en la autovía a Mar del Plata, con conductores de igual educación y controles/sanciones iguales a los del resto del país, los accidentes mortales bajaron un 98% en ómnibus y un 75% en el resto del tránsito?
Porque las calzadas están desdobladas y el choque frontal es físicamente imposible. Así de simple.

"La Red Federal de Autopistas es la obra vial más grande de nuestra historia. Tenemos todos los recursos y capacidades para llevarla adelante con éxito. Lo único que necesitamos es unirnos en pos de la meta.
Tenemos que involucrarnos. Dejar de ser simples habitantes para transformarnos en ciudadanos.
Muchos legisladores ya tomaron la decisión política positiva. Debemos convencer a los demás para que se sumen a esta epopeya que transformará el país. Para lograrlo, tenemos que convertir esta meta en un clamor unánime de la población.
Porque...
• ... no es de izquierda ni de derecha.
• ... es un proyecto de sentido común.
• ... no perjudica a nadie y beneficiará a todos, incluyendo a las futuras generaciones.
• ... no se puede seguir dilatando su puesta en marcha. Cada día de demora, cuesta vidas.
• ... si tomamos ya mismo la decisión, la red estará concluida para el Bicentenario de la Independencia.

Ya superamos las 60.000 adhesiones. Necesitamos muchas más. Comunicate con tus amigos y relaciones para que voten por la vida entrando en: http://www.autopistasinteligentes.org/
Pueden ingresar allí su voto electrónico o bien descargar la planilla para firmarla manualmente y enviarla por correo.
Al cerrar este año, que ha sido fructífero para nuestro esfuerzo de promover este proyecto fundacional, te deseamos Felices Fiestas y un 2009 pleno de concreciones".

(Guillermo Laura Presidente Fundación Metas Siglo XXI)

Desde este blog, en "Date una vuelta por..." podras ingresar directamente. Hagamolso por un pais mejor.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

"Argentina para el 2009"


Contribuyamos un poco. Cámbielo usted mismo. Y si no participa... NO SE QUEJE.

¿Encuentra absurdo el robo de camiones de carga, a veces hasta con asesinatos de los camioneros?
Solución:
Exija la factura en todas sus compras.

¿Le disgusta el desorden causado por los vendedores ambulantes?
Solución:
Nunca compre nada a ellos. La mayor parte de sus mercaderías son productos robados, falsificados y/o contrabandeados.

¿Usted encuentra injusto que haya revendedores de entradas para espectáculos?
Solución:
No les compre, aunque eso signifique perderse el evento.

¿Le parece mal tanta cantidad de mendigos en los semáforos y en las calles y en cada esquina?
Solución:
Nunca les dé NADA. Canalice su ayuda solidaria directamente a las instituciones de su confianza.

¿No puede entender como unas pocas gotas de lluvia inunden la ciudad?
Solución:
Solamente tire papelitos y basura, EN LOS CANASTOS para tal fin, barra su vereda. Y si construye, no eche la basura en las rejillas...

¿Usted encuentra un caos el tránsito en su ciudad?
Solución: Solo respete todas las normas de transito, estaciónese en lugares permitidos, etc.

¿Usted Considera alarmante el índice de criminalidad en nuestro país?
Solución:
Invierta en Argentina si es empresario; trabaje con afán si es empleado y ambos paguen sus impuestos. ¡Produzca con calidad y pague sueldos de dignidad! con ello, podrán darles una educación de calidad a sus hijos y evitar la formación de delincuentes. No hay criminal que no salga de una familia.

¿Usted Encuentra terrible el problema de la drogadicción?
Solución:
Únicamente cuide y atienda bien a sus hijos interesese por ellos. Así ni siquiera tendrá que vigilarlos.

SI USTED CONSIDERA QUE NINGUNA DE LAS COSAS ANTERIORES MEJORARÍA EL PAÍS, ENTONCES USTED ES PARTE DEL PROBLEMA Y NO DE LA SOLUCIÓN.

Y si no participa.... ¡¡ NO SE QUEJE !!

(Consejo de Prevención Comunitaria Comisaría 10ª)

domingo, 28 de septiembre de 2008

"Disfruta tu café"

Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor.

Pronto la charla devino en quejas acerca del interminable 'stress' que les producía el trabajo y la vida en general.

El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más ecléctica:De porcelana, plástico, vidrio, cristal, unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras realmente exquisitas...Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado.

Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo:

'Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas delas más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo.Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al 'stress.'

Continuó:

'Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café.En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos. Lo que ustedes querían era el café, no la taza,pero instintivamente buscaron las mejores.Después se pusieron a mirar las tazas de los demás.
Ahora piensen en esto: La vida es el café. Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. Son meras tazas, que ledan forma y soporte a la vida y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos.A menudo, por concentrarnos
sólo en la taza dejamos de disfrutar el café.¡Disfruten su café!La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo sino la que hace lo mejor con lo que tiene; así pues,recuérdenlo:


- Vivan de manera sencilla.

- Tengan paz.

- Amen y actúen generosamente.

- Sean solidarios y solícitos

- Hablen con amabilidad.

El resto déjenselo a Dios.

Y recuerden que: la persona más rica no es la que tiene más sino la que necesita menos .....

DISFRUTA TU CAFÉ.

(Gracias Mabel!!)

"Picasso (Guernica)"

Toda la gente que conoce el Guernica, sabe que es una tela pintada al óleo, con 782 x351 cm, que Pablo Picasso presentó en 1937 en la Exposición Internacional de París. La tela, en blanco y negro, representa el bombardeo sufrido por la ciudad española de Guernica el 26 de abril de 1937 por aviones alemanes y que actualmente está expuesta en el Centro Nacional de Arte Reina Sofía, en Madrid.
El pintor, quien vivía en París en ese tiempo, supo de la masacre por los periódicos y pintó las personas, animales y edificios destruidos por la fuerza aérea nazi, tal como los vio en su imaginación.
Ahora, una artista de Nueva York, Lena Gieseke, quien domina las más modernas técnicas de infografía digital, decidió proponer una versión 3D de la célebre obra y colocarla en internet, con forma de video. El resultado es fascinante y nos permite visualizar los detalles que, de otro modo, nos pasarían desapercibidos.
Esta técnica innovadora se revela como un poderoso instrumento para comprender mejor la forma de trabajar del pintor y hasta el modo como funcionaba su imaginación.

*Musica: Nana de Manuel de Falla*

Cliquear en:**
http://www.lena-gieseke.com/guernica/movie.html

viernes, 8 de agosto de 2008

Seguridad vial (-que se pongan las pilas-)



Hola, viste este sitio: http://www.autopistasinteligentes.org/ ? Se trata de un proyecto cuyo objetivo es construir 13.000 km de Autopistas libres de peaje y rehabilitar nuestros ferrocarriles.


Envia un mail a diez amigos para que se adhieran a la ley y para que, cada uno de ellos envie a otros diez amigos, y a su vez repitan el ciclo.
Ingresá al sitio y colaborá para que nuestros hijos puedan circular con más seguridad por nuestro querido país. Rubén.


Necesitamos tu apoyo para reunir millones de firmas!!! Un abrazo.

sábado, 2 de agosto de 2008

"De no creer... o como convivir con la politica"


LA PLATA. Por su trabajo en un hospital público local, Alejandro Gómez Monroy recibió en marzo pasado el premio International Service Award de parte del Colegio de Cardiología de Estados Unidos y se convirtió en el primer latinoamericano en tener esa distinción, sólo obtenida por otros cinco médicos en el mundo.


Esta semana, el cardiólogo, de 50 años, platense de nacimiento, iba a ser declarado ciudadano ilustre de esta ciudad por el Concejo Deliberante local. A la hora acordada concurrió al recinto con unos 80 pacientes, amigos y familiares, pero, para sorpresa de todos, debió esperar casi dos horas y tuvo que irse abochornado: las autoridades legislativas, enfrascadas en la negociación de un controvertido aumento de tasas municipales, se olvidaron del acto y no convocaron a la sesión sino cinco horas más tarde.
Sólo una hora después de la pactada para la ceremonia, el concejal Oscar Vaudagna (Interbloque Peronista), impulsor de la distinción, se acercó a pedir disculpas por el retraso y convenció al especialista y al resto de los presentes para que se quedaran un rato más. La paciencia de Monroy y sus invitados duró otros 45 minutos. Entonces, todos decidieron retirarse manifestando su enojo y desagrado por la situación.
"Me subí al estrado y dije lo que pensaba. Yo entiendo que estaban en otra discusión, pero si esto para ellos era algo menor, lo hubieran hecho un día en que no tenían otras ocupaciones", relató el médico.
La sesión legislativa, que incluía la declaración de ciudadano ilustre para el cardiólogo, comenzó finalmente a las 16, con un duro reproche de parte de Vaudagna, quien culpó al presidente del Concejo Deliberante, Javier Pacharotti (Frente para la Victoria), de "impericia".
"La situación nos superó; era una sesión complicada y se enfermó un concejal de nuestro bloque. Además, los concejales de la oposición pedían más tiempo para estudiar el aumento de tasas propuesto", intentó justificar ayer el titular del Concejo.
Tuvieron que convencerlo
"Bueno, no me considero un ilustre", había dicho el reconocido especialista cuando la llamada desde la oficina de Vaudagna lo encontró en medio de un congreso mundial de su especialidad. El secretario del edil, sin embargo, lo había convencido de aceptar el honor: iban a nombrarlo ciudadano ilustre de la ciudad por su labor de más de dos décadas en rehabilitación cardíaca en el hospital San Juan de Dios.
"En ese momento me rehusé y agradecí la llamada, pero la persona me convenció de que, para la sociedad, era muy importante que se difundiera mi tarea; entonces, pensé que quizá sirviera para pedir equipamiento para el hospital y terminé por aceptar", contó el médico.
Gómez Monroy vive y trabaja en esta capital. Su labor, tanto en la esfera pública como privada, es destacada: es jefe de la Sala de Rehabilitación Cardiovascular del Servicio de Cardiología del hospital San Juan de Dios de La Plata y director de los institutos de rehabilitación cardiovascular Asistencia Cardiológica Integral de esta ciudad y de City Bell. Entre otras actividades, presidió el Comité de Cardiología del Ejercicio/RHCV de la Federación Argentina de Cardiología, de la cual es miembro.
"Supongo que por eso esta gente se enteró del trabajo que uno viene haciendo en la ciudad", dijo Gómez Monroy a LA NACION. "Es triste: parece que tienen que premiarte fuera del país para que acá se despierten. Así es la Argentina. Lo que pasó tiene que ver con cómo somos", se lamentó.
La convocatoria al médico fue para el miércoles pasado, a las 11. Con puntualidad, el cardiólogo llegó hasta el Palacio Municipal junto con su comitiva y, como se dijo, ningún homenaje ocurrió.
Además de admitir el papelón en que se convirtió lo que debió ser un agasajo, Pacharotti dijo que le enviarían una carta al médico para pedirle disculpas.
"Volveremos a citarlo para después del receso y hacerle el homenaje que se merece."
"Supongo que esto amerita una disculpa", dijo ayer el cardiólogo, quien, pese a todo lo que debió soportar, no perdió el sentido del humor e ironizó: "Bueno soy casi ilustre".
"Es triste: parece que tienen que premiarte fuera del país para que acá se despierten. Pero así es la Argentina, y lo que pasó, en realidad, tiene que ver con cómo somos nosotros
"
Alejandro Gómez Monroy

Por Pablo Morosi Corresponsal en La Plata
Gracias Moni Gendre por tu aporte, siempre excelente!
Cronología:

viernes, 20 de junio de 2008

"Listo para demoler"






http://visionenfermera.blogspot.com/2008/06/la-otra-campana.html





Publicado por Roberto Pawlowicz para VISION ENFERMERA el 17/6/2008





(Dedicado al Sr. Jefe de Gobierno que intentará demolerlo)

http://www.lanacion.com.ar/informaciongeneral/nota.asp?nota_id=1000471&pir=4213959&toi=5821

¡Gracias Moni Gendre por la info!

miércoles, 18 de junio de 2008

"Que sean niños los niños"


"Que sean niños, y no clientes de las compañías de moviles, o vendedores de rosas en los bares, o estrellas descartables de la televisión.
Niños, no limpiaparabrisas en los semáforos, o botín de padres divorciados o repartidores de estampitas en los subtes.
Que no sean niños soldados, los niños. Que sean niños los niños, simplemente. Que no sean foto de una web pornográfica. Que no sean los habitantes de un reformatorio.
Que no sean costureros en talleres ilegales de ningún lugar del mundo. Que sean niños los niños.
Que no sean los que pagan las culpas. Los que reciben los golpes. Los bombardeados por publicidad.
Que sean niños los niños. Todo lo aniñados que quieran. Todo lo infantiles que quieran. Todo lo ingenuos que quieran. Que hagan libremente sus
travesuras. Que se dediquen a ser niños y no a otra cosa.
Que no sean los que no juegan, los acosados por las preocupaciones, los tapados de actividades. Que sean niños los niños y se los deje preguntar sin levantar la mano, formar filas torcidas, llevar alguna vez la Bandera no por ser mejor alumno, sino por ser buen compañero.
Que sean niños los niños y no los incentivados con desmesura a consumir todo lo que saca el mercado.
Que sean niños, y no los que aspiran pegamento en una esquina o fuman en la otra, tan de nadie, tan desprotegidos. Niños, no nombres que tienen que
rogar por recibir el apellido paterno o la cuota de alimentos. Que sean niños los niños.
Y que los niños sean lo intocable, que sea la gran coincidencia en cualquier discusión ideológica; que por ellos se desvelen los economistas de todas las corrientes, los dirigentes de todos los partidos, los periodistas de todos los medios, los vecinos de todas las cuadras, los asistentes sociales de todas las municipalidades, los maestros de todas las escuelas.
Que sean niños los niños, y no el juguete de los abusadores. Que sean niños, no "el repetidor" o "el conflictivo" o "el que nunca trae los deberes".
Niños, y no los que empujan el carro con cartones. Que sean niños los niños, simplemente.
Que ejerzan en paz el oficio de recién llegados. Que se los llame a trabajar con la imaginación o con lápices de colores. Que se los deje ser niños, todo lo niños que quieran.
Y que los niños sean lo importante, que por ellos lleguen a un acuerdo los que nunca se ponen de acuerdo; que por ellos se dirijan la palabra los que
no se hablan, que por ellos hagan algo los que nunca hicieron nada.
Que sean niños los niños y que no dejen de joder con la pelota. Que sean niños en su día. Que lo sean todos los días del año. Que sean felices los niños, por ser niños. Inocentes de todo lo heredado".

Mex Urtizberea (La Nación - 12-11-2007)
(Gracias Myriam!!)

"Barco" (al que le quepa el sayo...)


Pero si ya pagamos nuestros pasajes en este mundo
¿por qué, por qué no nos dejan sentarnos y comer?
Queremos mirar las nubes, queremos tomar el sol y oler la sal,
francamente no se trata de molestar a nadie,
es tan sencillo: somos pasajeros.

Todos vamos pasando y el tiempo con nosotros:
pasa el mar, se despide la rosa,
pasa la tierra por la sombra y por la luz,
y ustedes y nosotros pasamos, pasajeros.

Entonces, ¿qué les pasa?
¿Por qué andan tan furiosos?
¿A quién andan buscando con revólver?

Nosotros no sabíamos
que todo lo tenían ocupado,
las copas, los asientos,
las camas, los espejos,
el mar, el vino, el cielo.

Ahora resulta
que no tenemos mesa.
No puede ser, pensamos.
No pueden convencernos.
Estaba oscuro cuando llegamos al barco.
Estábamos desnudos.

Todos llegábamos del mismo sitio.
Todos veníamos de mujer y de hombre.
Todos tuvimos hambre y pronto dientes.
A todos nos crecieron las manos y los ojos
para trabajar y desear lo que existe.

Y ahora nos salen con que no podemos,
que no hay sitio en el barco,
no quieren saludarnos,
no quieren jugar con nosotros.

¿Por qué tantas ventajas para ustedes?
¿Quién les dio la cuchara cuando no habían nacido?

Aquí no están contentos,
así no andan las cosas.

No me gusta en el viaje
hallar, en los rincones, la tristeza,
los ojos sin amor o la boca con hambre.
No hay ropa para este creciente otoño
y menos, menos, menos para el próximo invierno.
Y sin zapatos ¿cómo vamos a dar la vuelta
al mundo, a tanta piedra en los caminos?

Sin mesa dónde vamos a comer,
¿dónde nos sentaremos si no tenemos silla?
Si es una broma triste, decídanse, señores,
a terminarla pronto,
a hablar en serio ahora.

Después el mar es duro.
Y llueve sangre.


Pablo Neruda

(¡Gracias Virginia!)

domingo, 15 de junio de 2008

"Ser papá"


Conocerás la dicha de ser padre cuando sientas muy hondo el latido de ese pedazo de tu corazón sobre tu pecho, henchido de legítimo orgullo.

Cuando comprendas que el fruto de tu sueño es ahora una realidad palpitante, ternura en piel viva y mirada inocente ante tu regocijo.

Cuando entiendas que tu sueño ya jamás será completo, cuando sepas del llanto de la madrugada, de tus largas ojeras y la satisfacción de ver a tu hijo, tranquilame nte dormido, aunque tú no lo puedas hacer.

Sabrás lo que es hacerse padre cuando radiante pasees a tu hijo en su dorado cochecito, le hables aunque sepas que no te entiende aún y lo veas descubriend o asombrado cada pequeña cosa, que constituirá su primera lección de filosofía.

Cuando en la noche corras por esa medicina que necesita para aliviar su fiebre, al llevar la cuenta de sus vacunas. Y cuando de puntillas, te acerques a su cuna a escuchar su respiración, acompasada y feliz.

Cuando por primera vez te diga papá, ría cuando lo lances al aire y no sienta el peligro, porque tú le das seguridad con tu sonrisa, cuando le impulses a dar sus primeros pasos, inequívoca señal de que empieza el camino hacia su destino y corras detrás de su bicicleta donde afanosamente pedalea, los primeros caminos y distancias del peregrinar futuro de su vida.

Sabrás la maravilla que posees cuando lo lleves por vez primera a la escuela y veas sus ojos llorosos porque no quiere separarse de ti y sientas el alma dividida al alejarte dejándolo en medio de otros egoísmos que, sin embargo, le enseñarán a ser compartido.

Cuando te muestre sus primeros garrapateados dibujos, incipiente Picasso que preludia en ellos el afán, por la belleza que se esconde en su corazón.

Y sobre todo cuando se abrace a ti, tomando tu mano simbolizando con ello la confianza de tu fortaleza, que le dará seguridad en su andar.

Sabrás lo que es ser padre cuando reclame tu tiempo y tu tengas que buscarlo y encontrarlo en donde puedas, cuando lo lleves al circo, a la playa y al paseo cansado pero gratificante, cuando juntos sueñen en las vacaciones, en que ambos se pertenecerán por completo, cuando le enseñes a jugar y a llenar rompecabezas y juntos caminen por el parque cualquier tarde esplendorosa de abril. cuando te rete con sus primeras preguntas y de momento, no sepas cómo contestarlas, cuando esperes la vigilia de la Navidad y le ayudes a escribir la carta a Los Reyes Magos con el ansia compartida de una nueva niñez tuya y descubra en tu abrazo, en tu caricia y en tu beso incondicion al, cuánto le amas. cuando lo lleves a que toque a Dios por primera vez, le enseñes a rezar por todos y sienta que tu cariño es, algo en lo que puede confiadamente descansar.

Y cuando ves que va creciendo y tú lo acompañas, va avanzando y tú estás a su lado, y se va haciendo adolescente y en ese proceso tú no lo dejas, por duro que sea el ver que poco a poco, se desprende de ti para ir en busca de sí mismo, cuando oigas el reclamo inesperado y su deseo de independencia.

El día que deje de acompañarte, porque sus amigos lo esperan y sientas que tu corazón se estremece, porque el día llegó antes de lo que pensabas y sientas profundamente que así debe ser, porque es el precio que pagarás por el aprendizaje de su vuelo definitivo.

Y finalmente sabrás lo que es ser padre cuando un día tu hijo, tenga que partir para estudiar en otro lugar o a un trabajo distante y la nostalgia consuma las horas que antes feliz disfrutaste en su compañía y quizás sea el teléfono o el internet la lejana liga que te una a él.

Y sobre todo cuando alguien venga y lo lleve de tu lado, para perseguir su propia vida, compartida con alguien a quien amará y tú deberás aceptarlo, porque esa es la ley de la vida y tu hijo te fue solamente prestado por un tiempo.

Entonces sabrás lo que es saberte padre.

Que no estudiaste para ello, pero lo viviste y lo seguirás viviendo. Y el regocijo que eso te proporcionará deberá entonces ser mayor que el dolor que supone el sentir que algo muy tierno se despide de tu alma.

Pero es sólo entonces que podrás saber con plenitud la maravillosa experiencia, regalo de Dios vivo, que es saberse padre.

(Anónimo)

-Gracias Silvia González por tu aporte-